Control de humedad en planta baja
Después de un daño en la planta baja, el aire de la sala y del comedor puede quedar húmedo durante días. El equipo se coloca para cubrir el área y se ajusta con medición diaria.
Control de la humedad del aire y de los materiales con deshumidificadores, ventilación y medición, hasta que la casa vuelva a un nivel estable.
Lo más rápido: llame al (833) 490-5225. O envíe esto y le llamamos.
La deshumidificación retira el agua del aire y de los materiales de la casa, para que la humedad no vuelva a subir después del daño. Se coloca según la medición de cada cuarto y se ajusta con lecturas repetidas. El control de humedad es el trabajo que sigue al secado y que decide si el daño queda atrás.
El aire de una casa guarda agua. Después de una inundación o de una fuga, el aire de los cuartos afectados se satura, y esa humedad se pega a los muros, al cielo raso y al mobiliario. Si el aire se queda húmedo, el agua no sale del material, por mucho que el piso ya se vea seco.
El deshumidificador es una máquina que saca el agua del aire. No seca los materiales por sí solo; lo hace junto con la circulación de aire y con la temperatura del cuarto. Por eso la cuadrilla los coloca en un plan que se ajusta a las lecturas de cada punto.
El control de humedad es el paso que viene después de la extracción y del secado. En muchos casos, la casa necesita que el aire quede en un nivel estable durante un tiempo antes de cerrar los muros y volver a cubrir los pisos.
No conecte un deshumidificador a un cable de extensión ni a un tomacorriente que esté mojado. No coloque equipo eléctrico en el agua. Si el cuarto tiene un olor fuerte a moho o a gas, salga, ventile desde afuera y llame.
La cuadrilla mide la humedad relativa y la temperatura de cada cuarto afectado, en varios puntos y en distintas horas, y compara con un cuarto que no tuvo agua.
Los equipos se colocan donde el aire está más húmedo y lejos de las paredes que obstruyan el flujo. Se conectan a un tomacorriente seco y con protección, nunca a un cable que esté mojado.
El aire necesita salida. Se abren ventanas cuando el clima lo permite, se colocan ventiladores para mover el aire entre cuartos y se mantiene una temperatura estable que evite la condensación.
Los muros, el piso y el mobiliario se miden con medidores de humedad. Si un material no baja aunque el aire esté seco, la causa se busca en otro punto, como una fuga o una cavidad húmeda.
La cuadrilla deja un registro con las lecturas del aire y de los materiales, la fecha de cada medición y el plan para cerrar el equipo. El registro dice cuándo el control de humedad se da por terminado.
La humedad del aire se mide en porcentaje de humedad relativa. La del material se mide con un medidor que da una lectura en su superficie y en su interior. Las dos se relacionan, pero no son lo mismo.
Un cuarto con aire seco puede tener un muro que sigue húmedo por dentro, porque el agua tarda en salir del material. Un cuarto con aire húmedo puede tener un muro seco en la superficie, pero no en la base.
Por eso la cuadrilla mide las dos cosas. El aire dice qué pasa en el cuarto ahora; el material dice qué queda por secar. El control de humedad termina cuando los dos están en un nivel estable.
El aire se queda encerrado y el deshumidificador trabaja con menos eficacia en algunos casos. Una ventilación controlada, con la puerta del cuarto abierta y la ventana entreabierta, suele funcionar mejor.
La cuadrilla dice cuándo abrir y cuándo cerrar, según el clima y las lecturas. Ese plan se escribe en el registro y se revisa en cada visita.
Si el aire del cuarto huele mucho, o si hay una persona con problemas respiratorios en la casa, pida a la cuadrilla un plan de ventilación que proteja a esa persona.
Energía, espacio para la salida de aire y un depósito o desagüe que se vacía. El equipo funciona mejor cuando su filtro está limpio y su desagüe no está obstruido.
La cuadrilla revisa el filtro y el depósito en cada visita, porque un filtro lleno de polvo reduce la eficacia del aparato. Si el equipo tiene un desagüe continuo, la cuadrilla lo coloca hacia un punto de descarga lejos de la casa.
Un deshumidificador consume electricidad durante todo el tiempo que está encendido. El plan del control de humedad incluye cuántos días se queda, para que usted sepa qué esperar en la factura y pueda preguntar por cualquier cambio. Si el cuarto guarda alimentos, medicamentos, papel o aparatos sensibles, pregunte a la cuadrilla cómo se protegen durante el control, porque el equipo cambia la temperatura y el aire del lugar.
Porque el deshumidificador saca el agua del aire, pero no detiene una fuga ni una entrada de lluvia. Si la fuente sigue, el aire se vuelve a humedecer y el control nunca termina.
Por eso la primera revisión de la cuadrilla no es el equipo sino la fuente. Si una tubería sigue goteando, si el canalón sigue lleno o si la lluvia sigue entrando por una junta, el plan se detiene hasta corregir el punto.
Cuando la fuente está controlada, el equipo empieza a bajar la humedad de forma estable. Ese orden evita pagar días de equipo que no pueden producir resultados mientras el agua siga llegando.
Cuando las lecturas del aire y de los materiales se estabilizan en un nivel seco durante varias mediciones seguidas. Una sola lectura baja no basta.
El cierre del control de humedad es la señal para que el contratista de reparación empiece a cerrar muros y a instalar pisos. Ese orden evita que el material nuevo se moje otra vez.
Después de un daño en la planta baja, el aire de la sala y del comedor puede quedar húmedo durante días. El equipo se coloca para cubrir el área y se ajusta con medición diaria.
Un clóset, un baño o un cuarto de servicio sin ventana tienen la humedad más alta y el aire más quieto. El control incluye un deshumidificador dedicado y una revisión de la ventilación.
Un local con puerta de vidrio, muchos clientes o una bodega con mercancía necesita un control de humedad que no afecte el uso del espacio. El equipo se coloca fuera de las áreas de trabajo.
En Reno, la humedad del aire cambia con la estación y con el viento. La cuadrilla no usa un promedio regional: mide el cuarto afectado en sitio, porque es ese cuarto el que decide cuánto equipo se necesita.
En los pueblos de montaña, un cuarto de servicio sin calefacción puede tener aire húmedo aunque el resto de la casa esté seco. La medición separa los dos casos.
En la zona del río, la humedad del aire se queda más tiempo en la planta baja después de una inundación. El control de humedad ahí dura más que en una fuga de tubería.
Enviamos una cuadrilla en cuanto haya una disponible, y usted aprueba la cotización antes de que empiece cualquier trabajo.
¿No sabe si lo cubrimos? Consulte su código postal.
Circulación de aire controlada, deshumidificación y lecturas de humedad hasta que la estructura de la casa vuelva a su nivel seco.
Medición del crecimiento, retiro de materiales afectados y secado de la causa, por un técnico con equipo de protección.
Retiro de alfombra y pad empapados, secado de la losa y del piso de madera o laminado, con lecturas antes y después.
Bombeo y aspiración del agua que queda sobre el piso, en sótanos, cocheras y planta baja de Reno y de los pueblos del condado de Washoe, a cualquier hora.
El moho aparece donde la humedad se queda más tiempo de lo que el material soporta.
Lo decide la medición. El equipo se queda hasta que las lecturas del aire y de los materiales se estabilicen en un nivel seco. Este sitio no da una cifra de días.
Puede, pero la medición del cuarto decide qué tamaño y cuántos equipos necesita. Un aparato comprado sin medición puede no bajar la humedad donde más hace falta.
Ayuda a que el moho no crezca, pero nadie puede garantizar que no aparezca. Si ya hay moho, la remoción es un trabajo aparte, y la medición de la humedad sigue siendo parte del plan.
No publicamos cifras de precio. El costo depende del número de cuartos, del equipo y del tiempo que dure el control. La cuadrilla lo explica antes de empezar y usted lo aprueba.